Aprender a tocar un instrumento musical cambia la anatomía cerebral y beneficia la memoria, la conducta y las habilidades lingüísticas



La música es el arte de combinar sonidos, respetando la armonía y el ritmo. Esta organización y su ejecución requiere un ejercicio mental bastante complejo, pero muy enriquecedor para el cuerpo y el espíritu de cada individuo. Los estudiantes de música practican constantemente para mejorar su técnica e interpretación. Si aspiran convertirse en profesionales, esta práctica les implica muchas horas diarias de dedicación.

Tocar un instrumento musical requiere competencias específicas para dominar la técnica. Hay personas que tienen más facilidad para la práctica música que otras, lo que alimenta la pregunta que ronda por la mente de los hombres desde años ¿la habilidad musical es una cualidad innata o es producto de una práctica intensiva?

Existen pocas evidencias que sostengan que el sujeto viene determinado desde su nacimiento con habilidades musicales, pero sí son necesarios determinados requisitos para poder ejecutar sólidamente un instrumento, estos son: la práctica y la dedicación, el conocimiento teórico y, por último, el gusto estético.

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BENEFICIOS
Algunos de los beneficios de aprender música

- Aprender notas musicales y reconocerlas a través de su sonido fortalece los sentidos y la capacidad de adaptación del cerebro al medio.
- Se ha demostrado que los músicos suelen tener una corteza cerebral más grande y un aumento de la materia blanca del cerebro que actúa como transmisor y coordinador entre las diferentes partes, lo que facilita y acelera las conexiones.
- Estudiar música ayuda a enfrentar problemas de abstracción. Entender la duración de cada nota musical implica activar las partes del cerebro que se utilizan a la hora de solucionar un problema matemático.
- El músico, al poner conocimientos teóricos y prácticos a trabajar de forma simultánea, ejercita el cerebro de forma única, incrementando su procesamiento de información y capacidad de respuesta.

A partir de esto, en el proceso de enseñanza se recomienda tomar en cuenta que todos los estudiantes son diferentes y poseen distintos tipos de inteligencias. Se apunta a desarrollar diferentes estrategias de aprendizaje para ampliar las posibilidades que cada estudiante tiene de llegar al conocimiento.

En este contexto, el aprendizaje musical deben entenderse no como un mero pasatiempo, sino como una forma de ejercitar el cerebro, mejorar las habilidades y poder buscar soluciones disruptivas a los problemas que se presentan en la realidad.

Fuente: Universia México